Las picaduras de abeja y avispas son comunes en primavera y verano, cuando hay más polen y las avispas y abejas están más activas. Son los niños quienes suelen ser los más afectados, normalmente en los pies y las manos.

La reacción habitual de una picadura es un dolor intenso en el momento, con la formación de una pápula (levantamiento rojizo de la piel con un punto central donde actuó el insecto). Puede haber edema progresivo en las 24 horas siguientes y luego una sensación de picor tremendo durante los próximos días.

Estos síntomas pueden ser muy molestos durante más tiempo si no aplicamos un remedio inmediatamente después de sufrir la picadura. Desde una simple sustracción del veneno y aplicación de barro si estamos en el campo sin mayor remedio a mano, hasta la aplicación de productos farmacéuticos diseñados para aliviar el picor o el dolor de la picadura.

Pero el verdadero problema surge cuando uno tiene alergia a la picadura de abeja porque en estos casos al no recibir el tratamiento adecuado frente a su reacción alérgica puede adquirir tal gravedad que incluso puede llegar a producir la muerte en cuestión de muy poco tiempo. Por esto es importante saber reconocer los síntomas de una posible alergia a las picaduras de abeja, y saber reaccionar a tiempo.

FISIONOMÍA DE LAS ABEJAS Y AVISPAS

ABEJAS

FISIONOMIA. Son hormigas evolucionadas. Su aguijón presenta la forma de un arpón. Su alimento es la miel.

VIDA SOCIAL. Habitan donde hay floración. Hacen los panales con cera. Son sociables. Necesitan vivir en colmenas junto a unas 30.000 más para protegerse del frío.

CONVIVENCIA CON EL HOMBRE. Se tienen que ver en peligro para llegar a picar porque, cuando clavan el aguijón, mueren inevitablemente. Los enjambres y colmenas se pueden recoger de forma ecológica. Son muy beneficiosas para los humanos en diversas aplicaciones farmacológicas.

AVISPAS

FISIONOMIA. Son hormigas primitivas y con una cintura estrecha. Su aguijón es recto. Se alimentan de abejas e insectos.

VIDA SOCIAL. Habitan cerca del agua. Fabrican las colmenas con celulosa (papel) o con barro. No son sociables. Los avisperos no albergan a más de 200.

CONVIVENCIA CON EL HOMBRE. Cuando pican, no mueren. Al ser omnívoras, comen carne. Cuando ven a alguien tumbado, le muerden con sus mandíbulas cortadoras, con la intención de llevarse un trocito de carne. Los avisperos no se pueden recoger. No ofrecen ningún beneficio para los humanos.

 

 

 

 

 

 

 

 

Albert Einstein aseguró que si las abejas desaparecían de la tierra la vida en el planeta estaría abocada al desastre en poco más de dos meses. La razón es bien sencilla. Las abejas cumplen una labor fundamental para la conservación del medio ambiente: Polinizan las flores y hacen crecer las plantas que generan el oxígeno. Uno de los animales más antiguos del planeta es además el productor de uno de los alimentos más deliciosos y beneficiosos para la salud de cuantos existen. La miel es un producto natural que los humanos conocen y consumen desde hace casi doscientos mil años. A este alimento mítico, rodeado de leyendas, se le atribuyen toda clase de propiedades curativas y nutritivas.

 Solo las abejas más viejas pican. Saben que su vida se acorta y dejan que las jóvenes trabajen mientras ellas defienden la colmena. Cuando una abeja pica muere. Su aguijón queda separado del cuerpo e incrustado en el cuerpo del intruso. Los apicultores están más que acostumbrados a estas picaduras. Aseguran que algunos estudios demuestran que la picadura de la abeja, más allá de su dolor, es incluso beneficiosa para la salud ya que ayuda a fortalecer el sistema inmunitario.

 

 

 

FUENTES:Apicultora de 25 años, Eva Canete Chamorro.

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